
Los lugares y nombres de personas son ficticios, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Ese día me desperté muy temprano ya que era mi primer día de trabajo, era un lunes, y un día antes había alcanzado la mayoría de edad, entonces aparte de comenzar una nueva aventura (como un empleado mas) pasaba a ser parte de las personas que tienen voz y voto en el país (aunque no valga de mucho) y como todo joven estaba feliz de que no volvería a haber problema alguno para entrar a un antro o bar. Ese día me sentía la persona más feliz del mundo, pensaba que nada me faltaba, tenía una novia, un carro, un empleo, una casa, y aparte tenía 18 años! que mas puede pedir un joven a esa edad?.
Llegue al recinto donde empezaría mi capacitación para el nuevo empleo, (era un restaurante del cual me guardo el nombre, pero puedo mencionar que era totalmente nuevo, la inauguración era en 3 semanas y yo era Bartender), este restaurant estaba localizado en una plaza que también era nueva, todavía no abría y su inauguración no tardaba en llegar; en la capacitación había caras conocidas, algunos amigos míos de la preparatoria estaban ahí también, eso me tranquilizaba un poco porque ya tenía con quien estar mientras conocía a los demás. Me junte con Daniel, Carlos y Carolina, platicábamos mientras las demás personas llegaban y daba comienzo el entrenamiento, media hora después llegaron los capacitadores así como los que serian los gerentes de la sucursal, se presentaron, nos dieron una bienvenida y nos separaron en lo que serian el personal de cocina, meseros y Bartenders, a pesar de que yo estaba ahí por el puesto de mesero el gerente me vio cara de Bartender (si, de Bartender, no de otra cosa) entonces decidió darme ese lugar.
Por fin nos llevaron a un local contiguo al que sería el del restaurant, estaba vacío, aun en obra gris, era pequeño de unos 10 metros por 14 metros, ahí tomamos unas sillas e hicimos una media luna, nos presentamos todos, dijimos nuestra edad y algún otro dato que no recuerdo, yo seguía pensando en lo feliz y afortunado que era, (o que me sentía) y en que nada mas podía pedir.
Unas horas después, alrededor de las 12 del día nos dieron una hora para comer, en ese momento me dirigí a las oficinas del IFE (Instituto Federal Electoral) a tramitar mi Credencial de Elector, después de varios trámites y olvidar algunos papeles pude por fin tramitarla, termine y me dijeron que fuera un mes después a recogerla, subí a mi carro y nuevamente pensé que nada me faltaba, como ya mencione, tenía un carro, una novia, trabajo, casa, dinero, no faltaba nada; regrese al lugar donde estábamos recibiendo la capacitación, me encontré nuevamente con Daniel, Carlos y Carolina, tomamos asiento y los capacitadores continuaron, ya después de un rato todos los presentes nos teníamos confianza y no dejábamos pasar cualquier error de los capacitadores o alguno de nosotros para hacer una broma y tener un rato más ameno, ese día nos enseñaron varias técnicas de como servir a los clientes, como tomar ordenes, abreviaciones para los platillos y demás cosas que estaban incluidas dentro del plan de entrenamiento. Al terminar el día todos nos despedimos, ya conocía el nombre de algunos y la mayoría conocía el mío, nunca he tenido dificultad para relacionarme con las personas entonces ya había tenido contacto con la mayoría, así que me dirigí a mi casa hable con mi novia y le conté de mi día, fuera de que ya era mayor de edad y tenía un nuevo empleo todo lo demás fue como cualquier otro día, termine de hablar con ella y después de ver un rato la televisión me dispuse a domar.
El día siguiente desperté nuevamente temprano para ir a la capacitación, era para mí un día normal, seguía sintiéndome el hombre más afortunado del mundo, pero fue ese día cuando mi vida daría ese giro, ese giro que cambiaria totalmente mi forma de pensar, de ser, de sentir y de vivir; llegue nuevamente al local contiguo al restaurant que abriríamos en un par de semanas y tome asiento nuevamente con Carlos, Daniel y Carolina, y estuvimos platicando mientras llegaba la gente, 15 minutos después de haber llegado sucedió... Vi entrar a un ángel, era la criatura más hermosa que hubiera visto en mi vida, entro como si fuera la dueña del lugar, ningún hombre presente vacilo un segundo para voltearla a verla, su rostro era perfecto, su mirada era penetrante, su sonrisa era mágica, caminaba con un porte y con una seguridad que harían sentir menos a cualquier mujer que hubiera estado presente en ese momento; yo tenía novia, pero demonios! quien era esa mujer?, se sentó con Zepeda, un chavo que estaba ahí y ella conocía, durante todo el día no podía dejar de mirarla, su voz, su risa, que me hacía sentir y pensar esa mujer? termino el día y ni siquiera pude acercarme a saludarla nunca, sé que me vio porque yo no dejaba de hablar pero me habrá notado en realidad?. Me fui a mi casa y no podía dejar de pensar en ella, en esa sonrisa, esos ojos y aparte de que tenía un físico impresionantemente hermoso no era eso lo que no podía sacar de mi mente, era esa sonrisa, verla reír era ver a un ángel reír, hable con mi novia y no podía dejar de pensar en ella, colgué con mi novia, me puse a ver la television y no podía dejar de pensar en ella, que me pasaba, TIENES NOVIA! me decía a mí mismo, pero... pero... que me hizo esa mujer, porque no podía sacarla de mi mente, porque no podía dejar de ver su sonrisa aun cuando cerraba los ojos? y su nombre era tan hermoso como ella... Andrea.
Ese día me desperté muy temprano ya que era mi primer día de trabajo, era un lunes, y un día antes había alcanzado la mayoría de edad, entonces aparte de comenzar una nueva aventura (como un empleado mas) pasaba a ser parte de las personas que tienen voz y voto en el país (aunque no valga de mucho) y como todo joven estaba feliz de que no volvería a haber problema alguno para entrar a un antro o bar. Ese día me sentía la persona más feliz del mundo, pensaba que nada me faltaba, tenía una novia, un carro, un empleo, una casa, y aparte tenía 18 años! que mas puede pedir un joven a esa edad?.
Llegue al recinto donde empezaría mi capacitación para el nuevo empleo, (era un restaurante del cual me guardo el nombre, pero puedo mencionar que era totalmente nuevo, la inauguración era en 3 semanas y yo era Bartender), este restaurant estaba localizado en una plaza que también era nueva, todavía no abría y su inauguración no tardaba en llegar; en la capacitación había caras conocidas, algunos amigos míos de la preparatoria estaban ahí también, eso me tranquilizaba un poco porque ya tenía con quien estar mientras conocía a los demás. Me junte con Daniel, Carlos y Carolina, platicábamos mientras las demás personas llegaban y daba comienzo el entrenamiento, media hora después llegaron los capacitadores así como los que serian los gerentes de la sucursal, se presentaron, nos dieron una bienvenida y nos separaron en lo que serian el personal de cocina, meseros y Bartenders, a pesar de que yo estaba ahí por el puesto de mesero el gerente me vio cara de Bartender (si, de Bartender, no de otra cosa) entonces decidió darme ese lugar.
Por fin nos llevaron a un local contiguo al que sería el del restaurant, estaba vacío, aun en obra gris, era pequeño de unos 10 metros por 14 metros, ahí tomamos unas sillas e hicimos una media luna, nos presentamos todos, dijimos nuestra edad y algún otro dato que no recuerdo, yo seguía pensando en lo feliz y afortunado que era, (o que me sentía) y en que nada mas podía pedir.
Unas horas después, alrededor de las 12 del día nos dieron una hora para comer, en ese momento me dirigí a las oficinas del IFE (Instituto Federal Electoral) a tramitar mi Credencial de Elector, después de varios trámites y olvidar algunos papeles pude por fin tramitarla, termine y me dijeron que fuera un mes después a recogerla, subí a mi carro y nuevamente pensé que nada me faltaba, como ya mencione, tenía un carro, una novia, trabajo, casa, dinero, no faltaba nada; regrese al lugar donde estábamos recibiendo la capacitación, me encontré nuevamente con Daniel, Carlos y Carolina, tomamos asiento y los capacitadores continuaron, ya después de un rato todos los presentes nos teníamos confianza y no dejábamos pasar cualquier error de los capacitadores o alguno de nosotros para hacer una broma y tener un rato más ameno, ese día nos enseñaron varias técnicas de como servir a los clientes, como tomar ordenes, abreviaciones para los platillos y demás cosas que estaban incluidas dentro del plan de entrenamiento. Al terminar el día todos nos despedimos, ya conocía el nombre de algunos y la mayoría conocía el mío, nunca he tenido dificultad para relacionarme con las personas entonces ya había tenido contacto con la mayoría, así que me dirigí a mi casa hable con mi novia y le conté de mi día, fuera de que ya era mayor de edad y tenía un nuevo empleo todo lo demás fue como cualquier otro día, termine de hablar con ella y después de ver un rato la televisión me dispuse a domar.
El día siguiente desperté nuevamente temprano para ir a la capacitación, era para mí un día normal, seguía sintiéndome el hombre más afortunado del mundo, pero fue ese día cuando mi vida daría ese giro, ese giro que cambiaria totalmente mi forma de pensar, de ser, de sentir y de vivir; llegue nuevamente al local contiguo al restaurant que abriríamos en un par de semanas y tome asiento nuevamente con Carlos, Daniel y Carolina, y estuvimos platicando mientras llegaba la gente, 15 minutos después de haber llegado sucedió... Vi entrar a un ángel, era la criatura más hermosa que hubiera visto en mi vida, entro como si fuera la dueña del lugar, ningún hombre presente vacilo un segundo para voltearla a verla, su rostro era perfecto, su mirada era penetrante, su sonrisa era mágica, caminaba con un porte y con una seguridad que harían sentir menos a cualquier mujer que hubiera estado presente en ese momento; yo tenía novia, pero demonios! quien era esa mujer?, se sentó con Zepeda, un chavo que estaba ahí y ella conocía, durante todo el día no podía dejar de mirarla, su voz, su risa, que me hacía sentir y pensar esa mujer? termino el día y ni siquiera pude acercarme a saludarla nunca, sé que me vio porque yo no dejaba de hablar pero me habrá notado en realidad?. Me fui a mi casa y no podía dejar de pensar en ella, en esa sonrisa, esos ojos y aparte de que tenía un físico impresionantemente hermoso no era eso lo que no podía sacar de mi mente, era esa sonrisa, verla reír era ver a un ángel reír, hable con mi novia y no podía dejar de pensar en ella, colgué con mi novia, me puse a ver la television y no podía dejar de pensar en ella, que me pasaba, TIENES NOVIA! me decía a mí mismo, pero... pero... que me hizo esa mujer, porque no podía sacarla de mi mente, porque no podía dejar de ver su sonrisa aun cuando cerraba los ojos? y su nombre era tan hermoso como ella... Andrea.

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